François Leuret (†)

El Tratamiento Moral de la Locura

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  • isbn 9788495287120

  • Páginas 254

  • Año ©2001

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La obra de Francois Leuret es sin duda una de las más importantes para la historia de la psiquiatría francesa. El Tratamiento moral de la locura es, una obra doctrinal en la que el autor expone sus puntos de vista sobre la locura y los que la padecen. Es un texto del siglo XIX con una de las más interesantes propuestas psicologistas de su tiempo, contra de todos aquellos que seguían proponiendo remedios físicos para la locura.

Consideraciones generales

CAPÍTULO I

Aunque sea cierto que la locura depende de una alteración encefálica se ignora por completo en qué consiste dicha alteración

I Grosor de los huesos del cráneo

II Lesiones de las meninges

III Alteraciones del aflujo sanguíneo: Hiperemia del cerebro

IV Hipertrofia y atrofia del cerebro

V Edema cerebral

VI Alteración de la densidad del cerebro

VII Alteración en el color del cerebro

VIII Adherencias de las meninges a las circunvoluciones cerebrales

IX Granulaciones en la superficie de los ventrículos cerebrales

X Adherencias anormales en las capas fibrosas del cerebro

XI Todos los autores coinciden en que hay alienados cuyo cerebro no tenía ningún tipo de alteración

XII Los frenólogos han intentado sin éxito aplicar su sistema en su intento de localización de la locura

Resumen y conclusiones

CAPÍTULO II

El tratamiento moral utilizado por la mayoría de los médicos sólo se considera como elemento auxiliar del tratamiento físico

I Calmeil, médico de Charenton, denomina tratamiento moral al que se practica por medio del razonamiento, la persuasión y el temor; y considera el tratamiento puramente físico como un logro II El tratamiento moral, en Charenton, es nulo o casi nulo, según Moreau, Malherbe y Bayle, antiguos alumnos de dicho hospicio

III El tratamiento moral aplicado por Pinel

IV Esquirol considera el tratamiento moral de la locura de la misma manera que Pinel; el primero formula los preceptos de este tratamiento pero los aplica muy restringidamente

V Georget considera el tratamiento moral como un simple apoyo del tratamiento físico

VI Los descubrimientos anunciados por Falret sobre la causa última de la locura, si fuesen ciertos, harían inútil todo tratamiento moral

VII Voisin no opina que el médico deba actuar sobre la inteligencia de los alienados sino únicamente sobre sus pasiones

VIII El tratamiento recomendado por Foville sólo resulta ventajoso, según él, para los convalecientes

IX Las bases del tratamiento de los alienados, según

Pariset, son la justicia, la bondad y la recomposición del cerebro

X El tratamiento de los alienados debe tener como finalidad principal, según Ferrus, devolver, con ayuda de agentes físicos, el órgano de la inteligencia a su estado normal

XI Todos los tipos de delirio dependen, según Broussais, de un único fenómeno orgánico, a saber: la irritación cerebral

XII Guislain recomienda el reposo del cerebro de los alienados sin exceptuar a los monomaníacos

XIII Ejemplo de un tratamiento puramente físico, aplicado por Morison en un caso de monomanía

XIV Algunos espiritualistas alemanes consideran la locura como una enfermedad mental y la tratan con castigos; otros sitúan su sede en el cerebro y la abordan sobre todo con remedios físicos

XV Bases del tratamiento de la locura

CAPÍTULO III

La inteligencia y las pasiones no pueden volver a la normalidad en los alienados sin el auxilio del tratamiento moral, que es el único que influye directamente en los síntomas de la locura

I Alucinados

Primera observación: Herencia y embriaguez Alucinaciones auditivas y visuales; pensamientos eróticos y ambiciosos

Segunda observación: Encarcelamiento por un delito político

Producción del pensamiento, acompañado por una alucinación auditiva; rechazo a hablar y a alimentarse

Tercera observación: Práctica del magnetismo animal; lectura de obras místicas Alucinaciones de la vista, del oído y de algunas partes de la superficie cutánea; abstinencia prolongada de alimentos y otras mortificaciones ordenadas por los espíritus

Cuarta observación: Reveses políticos Intento de suicidio

Alucinaciones auditivas

Quinta observación: Terror súbito, herida en la cabeza

Alucinaciones de la vista, el oído, el tacto, alucinaciones olfativas y gustativas

II Individuos que desvarían a causa de antiguas alucinaciones

Sexta observación: Vida sedentaria, trabajo asiduo

Preocupaciones delirantes y alucinaciones

Séptima observación: Embriaguez Alucinaciones auditivas y visuales, ideas delirantes

Octava observación: Amor contrariado Alucinaciones auditivas y visuales, ideas ambiciosas

III Lipemaníacos con o sin alucinaciones

Novena observación: Herencia, carácter triste, temor a ser mirado como si fuese el cómplice de un ladrón

Aberración de la sensiblidad, pensamientos oscuros, desesperación

Décima observación: Vida excesivamente sedentaria y aburrida; régimen astringente; terror a la condena y a la inmortalidad sobre la tierra Sensaciones perversas

Undécima observación: Onanismo y otras costumbres viciosas, terror a la policía Abatimiento, apatía, aparente estupidez, continuas inquietudes, suicidio

IV Meros particulares que quieren casarse con princesas

Duodécima observación: Vanidad y amor Pedida de matrimonio a una princesa Desorden de la inteligencia llevada hasta la manía

Decimotercera observación:Vanidad, preocupaciones políticas

Ideas ambiciosas, delirios, falsas interpretaciones, agitación y gritos durante siete años consecutivos

Incurabilidad reconocida de la enfermedad

V Civilizadores y regeneradores del mundo

Decimocuarta observación: Deseo de reformar la sociedad

Búsqueda de un desierto y de un pueblo que acepte someterse al sistema de la humanización

Decimoquinta observación: Embriaguez, frecuente trato con los jacotistas Ideas ambiciosas, voluntad de civilizar el mundo

Decimosexta observación: Encuadernación de actas públicas, preocupaciones ambiciosas Proyecto de reformar la sociedad con la ayuda de «una gran liga» formada por el conjunto de todas las encuadernaciones de

Francia: escándalo en la cámara de los diputados

VI Portadores de títulos y de dignidades imaginarias

Decimoséptima observación:Vanidad: proyectos de reforma para la disciplina eclesiástica Creencia en una permanente conspiración de los médicos contra la religión: quimeras ambiciosas

Decimoctava observación: Muerte de un pariente Confusión política Títulos imaginarios, ideas de inmensas riquezas

Decimonovena observación: Ociosidad: lectura de periódicos

Ideas ambiciosas: cartas entregadas en las Tullerías para reclamar el imperio Tenencia de puñal y de armas de fuego cargadas

Vigésima observación: Educación afeminada, excesiva vanidad

Ideas de grandeza, concepciones delirantes

Vigesimoprimera observación: Causa desconocida Ideas ambiciosas, concepciones delirantes

Vigesimosegunda observación: Herencia: insolación Apatía, ideas ambiciosas muy llamativas, por ser tan numerosas como extrañas